20 mayo, 2021

Vulcano

San Pancracio del Paraíso se tambalea en la falda de Vulcano. «¡Evacuación inminente!», ordenan las autoridades, pero no será tan fácil… Un hombre de cabeza alucinada se resiste a obedecer y se queda a contemplar la destrucción del pueblo, decisión que conllevará la destrucción de su propia alma. El delirio, la soledad, el desamor, el caos y una difusa esperanza de redención lo acompañarán en un viaje sin retorno hacia el infierno. Vulcano, mito fundacional y secreto a voces. Cuando se cumplen diez años de su primera publicación, esta edición especial ilustrada conmemora el hito y celebra una década de atrevimiento y descaro. De Vulcano se ha dicho que era una experiencia perturbadora, una batalla sin tregua entre la razón y la locura, entre la palabra y el caos; una aproximación inquietante al fin del lenguaje. Nosotros decimos que no es solo eso: ya es muymuchomás. «Distorsión, imitación, parodia, repetición, uso y abuso del absurdo, excentricidad, escatología y simbolismo desfilan por las páginas de Vulcano en una masa literaria incandescente que no sermonea, sino que se limita a crear su propia razón de ser al margen de convencionalismos.» Walter Colloni, en el prolepílogo.

Lowry on acid. Chispa & Estilo. Legado caníbal. Lava mental. Un volcán literario.

Ilustraciones de portada e interior de Nino Cabero Morán.

La prensa ha dicho:

«La invención de un lenguaje literario particular es lo que diferencia a un autor/a de un escritor» The Objective, entrevista de Anna María Iglesia

«Un escritor irreverente, descarado, directo y lúcido. Inspirándose en ‘Bajo el volcán’, de Malcolm Lowry, narra una bajada a los infiernos inversa que comienza con la erupción de un volcán cercano a San Pancracio del Paraíso, una Pompeya moderna.» Alfonso Barguñó Viana, Quimera

«Vulcano es un libro siempre polémico, siempre vivo. Una experiencia plástica y, quizá, en su absoluto descaro, la mejor manera de explicar la razón de ser de un texto: su ambición por construir cosas con las palabras. Algo que late, que está vivo, que nos zarandea, enfada y, desde luego, fascina.» Óscar Brox, Detour